jueves, 5 de septiembre de 2013

Intoxicación por agua
S
e conoce como hiperhidratación o Intoxicación por agua al síndrome y cuadro clínico que ocurre cuando hay un hiperexceso de agua en el cuerpo.
Aparece cuando se consume más agua de la que nuestro organismo puede eliminar. En condiciones normales, una persona sana en la que la hipófisis, los riñones y el corazón funcionan sin problemas puede beber hasta 7.5 litros de agua al día, a razón de 1.5 litros (máximo) por hora.
Si se superan esos valores, se produce una excesiva dilución del sodio en la sangre (hiponatremia) y se deja de producir la hormona antidiurética. En casos extremos, con niveles de sodio inferiores a 100 mmol/l, en ocasiones, la hiperhidratación está relacionada con el uso de drogas, en particular con el éxtasis.
La potomanía, una conducta obsesiva de algunas personas que pretendían reducir su peso corporal realizando una ingesta excesiva de agua, a fin de provocar un efecto saciante en su dieta habitual y no comer. Se bebe mucha agua sin tener sed y este comportamiento termina convirtiéndose en una verdadera adicción al agua.
De la potomanía a la hiperhidratación hay sólo un paso, en el primer caso, al beber agua en exceso se produce un sobre esfuerzo de los riñones, estos deben filtrar hasta tres veces la cantidad de líquidos que los especialistas recomiendan que consumamos, unos dos litros de agua. En consecuencia, minerales tan importantes para el organismo como pueden ser el potasio o el sodio, se diluyen rápidamente en el plasma sanguíneo y sus primeras consecuencias son la aparición de calambres, a mayor cantidad de agua ingerida continuamente, mayores riesgos aparecen, pudiéndose producir una hiperhidratación o intoxicación por consumo de agua.
Nuestro cuerpo mantiene un equilibrio de los electrolitos, como del sodio en la sangre, como parte de su funcionamiento básico. La sudoración hace que el cuerpo pierda sales, pero lo que hacen los consumidores de éxtasis es beber enormes cantidades de agua que diluye la sal en el cuerpo a un nivel peligroso, siempre y cuando uno no sea capaz de deshacerse de esa agua extra por medio de la sudoración o la micción.


Tipos:

La hiperhidratación hipotónica se caracteriza también por un incremento de ambos espacios fluidos (extracelular e intracelular). Tal alteración puede ser ocasionada por un aporte excesivo de agua en la bebida, por lavados intensivosgástricos con agua o por infusión de soluciones exentas de sales.
La hiperhidratación hipertónica existe, en primera línea, un excesoextracelular de sodio. Por este motivo, se llega a un desplazamiento-condicionado osmóticamente- de líquido desde las células al espacio extracelular (exicosis celular).
La hiperhidratación isotónica existe un exceso de fluido extracelular, en tantoque el volumen intracelular no esta alterado. Tal estado puede presentarse en loscasos de infusión de grandes cantidades de soluciones isotónicas y, sobre todo,en las enfermedades con formación generalizada de edemas (insuficienciacardiaca, síndrome nefrótico, cirrosis hepática descompensada yglomerulonefritis aguda).

También se les puede clasificar como hiperhidratación intracelular y extracelular.
·         Hiperhidratación intracelular motiva nauseas, vómitos, anorexia, discretoaumento de peso, sin sensación de sed. Los calambres musculares, la astenia y las cefaleas pueden preceder a los trastornos psíquicos y , en los casos extremos,a las convulsiones y estado de coma.
·         Hiperhidratación extracelular motiva edema global e hipertensión arterial, cono sin signos de tallo ventricular izquierdo


Síntomas:

Desafortunadamente, cuando los electrolitos se desequilibran, los sistemas del cuerpo comienzan a fallar y el paciente comienza a presentar: diarrea, estupor, vómitos, temblores musculares, confusión y otros síntomas generales de enfermedad.


Consecuencias:

El exceso de agua provocaría, como hemos dicho antes, la dilución del sodio, lo que derivaría en una hiponatremia o concentración de sodio en sangre, con unos valores inferiores a 135 mmol/l (milimoles por litro), cuando la concentración en condiciones normales debería ser de 137 – 145 mmol/L.
Las consecuencias de ello serían una alteración del sistema nervioso, ya que el sodio juega un papel muy importante en su buen funcionamiento. Al dejarse de producir la hormona antidiurética, hormona que se produce en respuesta a los cambios en la osmosidad sérica (valores de sodio en el plasma sanguíneo), y al ser estos inferiores a 100 mmol/l, se desencadenarían problemas como un edema cerebral, debido a que  el agua puede ir desde el espacio intersticial al intracelular, diluirse en la sangre y hacer queden los tejidos se hinchen; pero el cerebro no puede hincharse dentro del cráneo y la presión puede aumentar hasta un nivel peligroso. Esta inflamación puede producir un “edema cerebral” que lleva a la parálisis, un coma o la muerte.
Tras beber, los riñones deben filtrar y enviar a la vejiga todo ese líquido, donde llegará después de 1 a 2 horas. Hasta que los riñones empiezan a filtrar, las células del cerebro, aprisionadas dentro de un cráneo que no puede dilatarse se hinchan, provocando un trastorno nervioso que finalmente lleva al coma y a la muerte. Debido a este mecanismo, en personas que corren maratones, deviene el edema cerebral, pudiendo causar la muerte por intoxicación de agua.
Beber mucha agua perjudica especialmente a enfermos cardiópatas. Tomar diuréticos para extraer agua y sal y beber grandes cantidades de agua lleva a la caída de la presión arterial al relajar los músculos lisos del sistema vascular, provocando insuficiencia cardiaca y llenando de líquido los intestinos o los pies (edemas).
Además, al afectar también al hipotálamo, que es el órgano de control de la temperatura, se enfriará el cuerpo, facilitando la congelación de las extremidades en situaciones de mucho frío.
En el año 2009 en España, se produjeron más de 6000 casos de intoxicación por agua.


Tratamiento

El tratamiento de la potomanía depende de la causa de base. Aún y todo, con independencia de la causa, se debe restringir el consumo de líquidos, a un litro y medio diario. En ocasiones, los médicos prescriben un diurético para aumentar la excreción de agua por parte de los riñones, aumentando el aporte de sodio en poco líquido.

Cuánta agua debemos beber

La moda de tomar agua continuamente, consumiendo de 2 a 3 litros diarios, es una barbaridad. La persona que hace vida normal, que no realiza ningún ejercicio físico importante, tiene que beber lo que le indique la sed. Si los riñones, el corazón y el hipotálamo, que es el centro donde se encuentra la sed, funcionan correctamente, debe beber sólo cuando tenga sed.
Muchas personas tienen bajo el sentido de percepción de la sed, permaneciendo deshidratadas de forma crónica. El problema se incrementa con la edad, a la vez que aumenta la tensión superficial de todos sus fluidos, pudiendo medirse la edad biológica de una persona por su grado de deshidratación celular. Además, eso causa que las células sanguíneas se agrupen, facilitando la formación de placas arteriales, embolias y ataques cardíacos. En estos casos deberá ponerse mayor atención a la ingesta de agua. Boca y labios secos son indicativos de necesidad de beber.
Si comemos alimentos que contienen altos índices de sal, como puede ser una anchoa, a los cinco minutos necesitaremos beber. La cantidad que el cuerpo nos pide beber, será la cantidad de agua exacta que se necesita para disolver la sal que contiene esa anchoa.

Recomendaciones para mantener un nivel optimo de hidratación:

o   Es recomendable ingerir de 4 a 10 vasos de líquidos al día, aunque no se tenga sed, especialmente en situaciones de calor. Se aconseja la ingesta de agua y otras bebidas que son clave para asegurar una buena hidratación.
o   Consumir ciertos alimentos con un alto porcentaje de agua puede ayudar a mantener un buen nivel de hidratación: frutas y verduras (melón, sandía, fresa, pomelo, uva, naranja, tomate, zanahoria, calabaza, etc.).
o   Es conveniente hidratarse antes, durante y después de realizar ejercicio físico, y evitar practicarlo en los momentos del día de mayor calor.
o   Para ayudar a una ingesta diaria adecuada de líquidos, puede ser conveniente ingerir bebidas con diversidad de sabores.
o   Es aconsejable consumir bebidas con sales minerales y glucosa que pueden facilitar una mejor rehidratación en situaciones de deshidratación leve

o   No son recomendables las bebidas alcohólicas para evitar la deshidratación e incluso pueden llegar a provocarla. En caso de comidas copiosas, se requiere un aporte suplementario de líquidos.
p

  Informacion Bibliografica: